Una alumna, Fiorella, sacó la canasta con lápices de color y empezó a hacer un dibujo para un cuento. Cuando había terminado los últimos detalles, me mostró con entusiasmo y me dijo que estaba lista para escribir el cuento. Nos sentamos juntas para trabajar en las palabras, sacándolas por medio de la fonética. Luego las escribió en lápiz y remarcó cada letra con lápiz de color. Mientras tanto, los demás alumnos salieron al recreo, pero la determinación de Fiorella por terminar su trabajo hizo que se quedara hasta que lo había logrado. Miró su trabajo con una cara de satisfacción y orgullo. ¡Qué momento más gratificante!
Inspector Clouseau y Albert Einstein. Dibujos por Henry. [Haga click para agrandir]
Otro alumno, Henry, llegó una mañana diciendo que traía algo para compartir con la clase. Orgullosamente sacó un cuaderno con un dibujo de Albert Einstein que había empezado en su casa. Procedió a contarnos sobre este famoso científico. Más tarde esa mañana, salimos de paseo. Llevó el cuaderno, diciendo, «Necesito trabajar más en mi dibujo.» Efectivamente, después de la merienda, cuando los demás niños jugaban, allí entre las ramas de un árbol caído, estaba Henry, enfocado en los detalles que le ponía al dibujo de Einstein. La siguiente semana tenía un nuevo proyecto en mente — el Inspector Clouseau en forma de muñeca de papel. ¡La creatividad no tiene límites cuando la mente de un niño está trabajando!